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martes, mayo 22, 2012

Este sitio es como un circo, ¡pero con alcohol!.
¿Cómo es que nunca he estado aquí?!

Castle, 3x01 Una Aventura Mortal

domingo, mayo 10, 2009

1) Lo más interesante que puedo ver en la tele hoy en día es Phineas y Ferb, en disneychanel. Evidentemente, es una opinión personal: me encantan, me hacen reír y son surrealmente ingeniosos. Y soy fan del ornitorrinco, claro.

2) Ya había contado que me gusta la serie Life, aunque la segunda temporada ya no tiene esa chispa de la novedad, pero mantiene suficientemente la sorpresa, y el interés por el embrollo. Los personajes son de los que perduran en la memoria, y éso es señal clara de que la serie escapa al anodino panorama televisivo.

3) Me han regalado los tomazos de Este rodaje es la guerra, y estoy disfrutándolos, y mucho. Curiosamente, creo que nunca me los hubiera comprado, pero ahora, cuando los leo tirada en la cama (con grave riesgo de hundirme una costilla), no puedo imaginarme no tenerlos.

4) Deseando ver Ponyo en el acantilado, y también Up, y al mismo tiempo, temiendo el momento. Paradojas de la expectación.

5) La Alicia que promete Tim Burton despierta tantas ansias, tantos rumores, y con tanta antelación, que creo que me he agotado antes de empezar a esperarla. Y éso que, como casi todo lo que hace, parece el proyecto perfecto para él (al menos, será interesante saber qué hace con ello, qué nueva inquietante estética es capaz de ofrecernos)

martes, junio 03, 2008

1) Sueños y ensoñaciones de una dama de Heian, Dama Sarashina (ediciones Atalanta). La literatura japonesa medieval tiene muchos libros fascinantes, y me parece que éste tiene un tono melancólico muy evocador. También puede ser que sean todos unos lloricas.

2) Continúo viendo la serie británica Hustle, que ya he comentado en otra ocasión. Sigo sosteniendo la misma opinión entusiasta: es divertida y además halagadora, porque te hace sentir que compartes la inteligencia de los personajes.

3) Me han prestado unos discos de Les Luthiers. Nunca los he podido ver en directo, otro vacío más en mis oceánicas carencias. Me resigno con repasar sus discos, compartirlos, y reírme cuando pesco alguna frase suya en una conversación, reconociendo así a otro aficionado.

4) Pendiente de conseguir unos libros de Fred Vargas, Petros Márkaris, Camilleri, para el verano: es casi una tradición (personal) leer novelas policíacas bajo el sol. También en los trenes, pero ésa es otra cuestión.

5) Un artículo que me ha parecido tan bueno que sería criminal perdérselo. Yo creo, se titula. No pierdan más tiempo aquí, y vayan a leerlo, de verdad.

miércoles, mayo 14, 2008

Vuelvo con más series de tv. Imagínense una mezcla de El Golpe con Ocean's Eleven, ambientada en el moderno Londres de lujosas oficinas, grandes hoteles, refinados casinos (y callejones con rufianes): algo así es la serie Hustle, que ha empezado a emitir en abierto la Sexta este pasado sábado noche. En semejante día, y considerando que eran más de las once y pusieron un episodio doble, puede preverse poco poder de enganche de esta primera tanda, y posiblemente empiece pronto el baile de días de emisión, tan habitual. Espero equivocarme y que mucha gente pueda disfrutar de una serie tan entretenida. Además, tiene algunas peculiaridades en la puesta en escena, como que algunos personajes se paren a hablar a cámara directamente o que se congele la acción general mientras dos personajes hablan (como en un "aparte" de teatro); incluso hay momentos oníricos o un fragmento de película musical en blanco y negro. Todo ello resulta de lo más razonable, el homenaje a las grandes películas de timos no es repetitivo, y siempre es agradable ver historias donde triunfa la inteligencia sobre la codicia.

La página oficial y, por si alguien aún lo ignora, pueden leer un montón de comentarios sobre buenas series en Espoiler, que se dedica a ello. Yo sólo pasaba por aquí.

domingo, mayo 11, 2008

Con la última temporada de la serie The Closer terminada, a la espera del retorno de la insustituible Brenda, he buscado otra serie con la que llenar un poco este vacío. Y he tenido la suerte de encontrar otra serie policíaca, que es de mi gusto y que creo que mantiene la altura: Life. Resumiendo mucho, un policía es condenado de por vida (de ahí el título) por un asesinato que no cometió, se pasa unos años en la cárcel, donde no sólo no consiguen matarlo los otros presos, ni se vuelve tarumba del todo, sino que se pasa a la filosofía Zen. Hasta que su nueva abogada consigue reabrir el caso, las pruebas de adn lo exculpan y sale a la calle con una generosa compensación económica, además de recuperar su trabajo. Y hasta aquí puedo leer.
Curiosamente, ambas series tienen en común un elemento importante para hacer que una serie de este tema mantenga el interés: un protagonista peculiar, con personalidad. Está claro que un detective con métodos sorprendentes anima la historia, y que es necesario un carácter persistente (por no decir que son más cansinos que Colombo) para investigar los casos que se plantean (retorcidos, sí). Y aquí se acaban los parecidos, porque Life también es una historia sobre la redención y la venganza, al estilo del Conde de Montecristo (sustituyendo al personaje del abate Faria por un libro sobre Zen). Son, de momento, once capítulos disponibles, hasta que vuelva la serie, allá por septiembre (y confío en Mr MacGuffin para mantenerme al tanto de las sabrosas novedades al respecto)

sábado, febrero 02, 2008

The Doctor...

He visto ya la tercera temporada de Doctor Who, definitiva y demoledoramente genial. Y ahora tengo que reconocer que creía que, llegados al final de la segunda temporada, había visto lo máximo que podía dar de sí la serie. Creía que ese final, culminando en una despedida conmovedora (esa frase "estoy quemando un sol, sólo para decirte adiós") era insuperable. Después de habernos destrozado los corazones (los dos, y aún un tercero, si lo tuviéramos), sigue en marcha el Doctor, atravesado por más tristeza aún, con la misma despreocupada melancolía que es marca de la casa desde el principio. La tercera temporada, contiene menos aventura rocambolesca (dentro de lo que cabe), y más introspección, es más tétrica incluso. Seguramente ayuda que la nueva acompañante sea una médica, una mujer más formada, más madura que la joven y emocional Rose, que ocupó el puesto en las dos temporadas anteriores. Por más que Rose tuviese el encanto de chiquilla de barrio, que lo mira todo con ojos nuevos e ilusionados, y anima incluso los momentos más sombríos del Doctor, me gusta Martha Jones, la nueva acompañante: ella exige explicaciones, toma decisiones, es consciente de más detalles. No es una seguidora, es una acompañante de verdad.
Es increíble cuánta energía, cuánta iniciativa, cuánto ingenio desplegados (en esta serie es raro el episodio en que no haya unas carreritas, de hecho "corred" debe ser la palabra que más se dice). Qué grandes dramas, qué deliciosas comedias, siempre desarrollándose en el filo del fin del mundo (literalmente).

Mis capítulos favoritos suelen ser los de ambientación histórica, los encuentro divertidísimos (a veces inquietantes también). Y me gusta especialmente el que se titula La chica de la chimenea (segunda temporada), porque es, al mismo tiempo, una historia de terror con autómatas, y una reflexión sobre la percepción del paso del tiempo, la vejez y la muerte. Así de tremendo.
También me parecen muy entretenidos los episodios shakespearianos o victorianos (con los mismísimos Shakespeare y Victoria, respectivamente, claro), y los considero verdaderos ejemplos de frikismo histórico, selectos bocados para divertirse.

En fin, creía que nunca volvería a experimentar semejante devoción por una serie, desde que pronuncié aquel "Joss Whedon is my master now". Pero soy inconstante, voluble, y he encontrado un nuevo objeto de adoración, que hace que siga cada capítulo con ansiedad, que ría enloquecidamente y llore desconsoladamente, ante el asombro y la compasión de los no contagiados. Los tres capítulos finales de la temporada del 2007 (no desvelaré ni media palabra) son tremendos: me han llevado por la angustia de ver a los héroes de la historia en la más abyecta derrota, a la espera de esa milagrosa salvación final, que se demora y se demora. Éso es suspense... sabemos qué va a pasar, pero ignoramos todo sobre el cómo.

Así que les aconsejo que vean la serie (aunque sólo sea por acompañarme en la adicción), y que empiecen por la primera temporada del 2005, necesaria presentación de lo que se avecina en las siguientes. Vale la pena. Y mi más rendido agradecimiento a los subtituladores, sin cuyo talento mi disfrute sería imposible (no creo que me lean, pero tengo que dejar constancia)

sábado, octubre 20, 2007

1) He acabado de leer El caso Jane Eyre, de Jasper Fforde, un libro sobre detectives literarios en una Inglaterra alternativa, con dodos clonados como animales de compañía, brechas temporales, dirigibles, y otros detalles un poco steampunk. Entretenida, aunque exige algunas lecturas previas: si no sabes ni quién es Jane Eyre (ni siquiera por una adaptación televisiva o algo así), te vas a perder buena parte de la gracia. Tampoco hace falta ser entusiasta de Jane Eyre para divertirse con su Caso: es divertido y escrito con ingenio.
Evidentemente, si la literatura no te interesa en absoluto, no vas a leer un libro con este título (ni probablemente ningún otro), pero todos los demás seguro que disfrutarán con esta Inglaterra donde la autoría de las obras de Shakespeare es motivo de polémica entre verdaderas sectas y se puede sobornar con una página de poesía. Además, la protagonista se llama Jueves, Thursday Next.

2) Y luego, unos capítulos de Doctor Who del 2006, que, casualmente, transcurren en un universo paralelo, de nuevo en una Inglaterra con dirigibles (aunque más ominosa). Esta serie cada vez me gusta más, y lo encuentro normal, porque un montón de cómics, historias, series que he seguido con entusiasmo en mi vida llevaban consigo la herencia de las series clásicas, el rastro de aquella originalidad (a todo ésto, en las teles autonómicas emitieron alguna de aquellas series, allá por los ochenta: tengo en la memoria un Doctor Who de larga bufanda, el cuarto debía ser). Así que ver esta serie es como volver a los orígenes de lo que nos gusta en la ficción, unos orígenes renovados y actualizados, pero genuinos.
No puedo evitar esta sensación, cada capítulo consigue hacerme sentir que todo lo que sucede es perfectamente razonable, incluso me resulta familiar y cercano: quizás el gran encanto de la ciencia ficción de calidad sea que nos hace sentir en casa.
Y podría seguir parloteando de las maravillas de esta serie, de su poder dramático, de su hábil combinación de terror, desasosiego y comedia, de la personalidad frívolamente terrible del Doctor, de cómo un protagonista puede tener no ya zonas grises, sino negras, negrísimas, y no hacerse odioso. Pero mejor me remito a un comentario favorable y muy bien escrito, y a un sabio consejo de un seguidor.

domingo, mayo 06, 2007

1) El forastero cuenta de la nueva temporada de Buffy en cómic (la octava), y yo estoy deseando verla por aquí. Hay que ver lo que cuesta despedirse de algunas series cuando se acaban; no se pierde del todo la esperanza de ver una continuación, un reenganche, lo que sea con tal de ver a los personajes de nuevo en acción, otro giro más en la vieja historia. Hay cierta melancolía en añorar una serie lo bastante como para seguirla incluso más allá de su muerte televisiva.

2) De entre las historietas más punzantes y también más tiernas y surreales: Liniers es Grande y éstas son de mis favoritas de todos los tiempos.
(y los libros se venden también en España)

3) Y Alberto Montt, es Igualmente Grande, con su dibujo redondeado y con caracolillos, sarcástico en ocasiones. Creo que lo descubrí en Carpe Diem, que está en todo. Me gusta mucho esta viñeta, no se la pierdan.

4) Mi dentista me comenta sobre el excelente material de la nueva funda que me ha puesto en una muela, que probablemente me dure toda la vida... y más aún. Y yo le respondo que quedará de mí, tras la incineración, un montón de cenizas y La Muela. Me informa de que en Japón ya prohíben incinerar a quienes tengan fundas de metal en los dientes (tóxico para el ambiente) y continuamos la conversación sobre temperaturas de fusión. Suelo salir de buen humor del dentista, a pesar de la inevitable factura, y creo que todo se debe a la charla, un arte al que no se le suele dar importancia (y es vital).

viernes, abril 27, 2007

1) Saltando de canal en canal, intentando ver algo en la tele (cosa rara en mí), suelto una exclamación: ¡Vaya porquería que echan en todas las páginas!!
Recibo una mirada de perplejidad de los presentes (mi consorte), seguida de ovación al lapsus friqui de la temporada.

2) Doctor Who es una serie tan divertida como comentaba P.Jorge, y éso que sólo estoy empezando a seguirla. Todo lo que sucede es surreal, y el Doctor se desenvuelve con despreocupada melancolía, de ahora en ahora, siempre misterioso y paradójico. Me ha enganchado, aleluya.

3) A falta de algo mejor, mientras me envían El caso Jane Eyre de Jasper Fforde, estoy releyendo a Defoe. Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas, una lectura excelente para irse a dormir y tener lindos sueños (justo lo que necesito, porque estoy estudiando áridas materias, que me estragan la imaginación)

jueves, marzo 15, 2007

Estoy viendo, por un consejo que leí aquí, la serie de Los Simuladores, pero la argentina, la original y genuina, oigan. A mí me pareció bastante bien la adaptación española, según la fuí viendo en la tv, sin saber que era tal adaptación: tenía un aire atrevido, ambicioso, de meterse a hacer historias con cierto temple, y poner una fotografía y una iluminación decente de una vez (porque en muchas series españolas se ve la misma luz sea mañana o noche, exterior o interior, ni una sombra; y el color bien saturado). Bueno, pues de la serie argentina, efectivamente, es de donde salieron las ideas y el ingenio en las tramas, que son calcadas. Pero tiene un punto extra a favor (en mi opinión es determinante), y es que donde la serie española se detenía, ésta sigue y le da otra vueltita de tuerca: no se para en la corrección, es más crítica socialmente, más incisiva, se moja más. Y una cosa que se agradece: sale gente de clase baja, humilde, incluso pobretona, sin estar retratada como en un sainete. Sin saber muchísimo de la sociedad argentina, creo que sabemos lo bastante por aquí, como para apreciar el realismo de la ambientación y disfrutar del atrevimiento de la apuesta (por momentos, delirante). Es una cosa estupenda, además, el sentido del humor, a veces tierno, a veces negrísimo, que gastan.

martes, febrero 13, 2007

Hay series que se ven por diversión, matarratos de cierta calidad y ya está, y otras series se siguen con devoción, cada capítulo hace que estrujemos los cojines del sofá, y cuando acaba una temporada, la volvemos a ver y nos complacemos en los detalles (compulsivamente). Creo que mi afición a las series de Joss Whedon no se va a agotar tan rápidamente, tengo para rato: para mí, ya son un clásico, y vuelvo a ver capítulos donde el vestuario me parece trasnochado, los efectos especiales patéticos, los actores imberbes, y me parecen geniales, divertidos, ocurrentes, emocionantes. Debe ser la adicción, que anula mis capacidades críticas.

Resulta que, últimamente, me resulta difícil seguir una serie con ese invariable entusiasmo, siquiera durante una temporada entera. El suspense puede ser intenso y la curiosidad creciente, pero empieza a traslucirse el típico truco para enganchar: desvelar los datos con cuentagotas, durante varias temporadas, dilatando eternamente el momento de la Gran Revelación. Y me decepciono: ya sé de qué va el asunto. No tengo la actitud precisa para seguir este tipo de series (por éso renuncio enseguida a seguirlas). Se ve que no me gusta que me dosifiquen la información, no soporto el suspense estirándose como chicle, los misterios que nunca se revelan (ni se revelarán): creo que me hacen correr como un borrico tras una zanahoria atada a un palo, quieren obtener mi atención para una serie que, en el fondo, nunca me da lo que promete.

Así que me encuentro sólo con el fugaz entretenimiento de CSI (Nueva York) y The Closer en la tele, y probando aquí y allá (por otros medios, claro). De entre lo que más atrayente parece: Doctor Who. Creo en las series que plantean premisas fantásticas de partida, me gusta el campo de juego de la ciencia ficción. Y he leído opiniones muy buenas, en Mr MacGuffin, o tan entusiastas como este comentario, que bastaría para despertar interés.

jueves, febrero 01, 2007

You scored as Backup (2.0). You seemed to have changed between the first and second episodes, but you are still our favorite badass doggie!


Which Veronica Mars Character Are You?
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Lo confieso: me gusta ver Veronica Mars.
Más allá del atractivo de una ambientación que me recuerda a la añorada Buffy (aún hay veces que espero que Verónica haga uso de su fuerza sobrenatural para hundir una puerta); más allá del entretenimiento del "quién lo hizo" y el desvelamiento de las falsas apariencias, típicos de la trama detectivesca; lo más interesante, de lejos, de la serie, es el uso de la inteligencia: nada de comportamientos erráticos, nada de hormonas cegando del todo el sentido común, la gente es razonable (incluso en exceso, pero para éso es la ficción).
Me gusta ver cómo los personajes usan sus (retorcidos) cerebros para conseguir sus objetivos, me gusta que los objetivos de cada uno sean coherentes con su personalidad, me gusta ver a gente inteligente, como los protagonistas, sacándole partido a su inteligencia, aunque el triunfo que obtengan sea pírrico (no es ésa la cuestión). Son las mismas razones por las que me encanta La gran evasión, del principio al fin, y especialmente porque el fin no es un azucarillo color de rosa.
La pequeña y dura Verónica, con esa madurez completamente impropia de la edad del personaje, avanza, piensa, aplica sus conocimientos y habilidades y consigue lo que buscaba. Aunque nadie dice que lo que buscaba sea bueno, pero es lo justo desde su punto de vista. Y qué gran personaje es el señor Mars, qué tipo tan lleno de matices, tan sutil en su preocupación por su niña, con un sentido del humor tan irónico en medio de los desastres de su vida; además, tiene algunas de las réplicas más agudas de la serie (y éso es decir mucho).

Acabo de darme cuenta de que, salvando las distancias, son casi las mismas razones por las que me estoy enganchando a The Closer. Y mira que empecé a verla con cierta prevención, y hubo episodios que me parecieron largos y enrevesados, pero es que he acabado teniéndole una enorme simpatía a Brenda, su bolso enorme, y su adicción a los dulces (por más que odie a cualquier persona que sea capaz de mantenerse delgada con semejante dieta). Estoy ensayando para dar las gracias como ella, con esa elaborada naturalidad sureña. Temible.

lunes, mayo 01, 2006

Acabo de ver un episodio de C.S.I. Las Vegas (¿Quién mató a Sherlock?) y no puedo dejar de mencionar que una de las referencias que hacen a las historias del Gran Detective es, concretamente, a la que se titula La aventura del puente de Thor (léanla, que es muy buena).
Por lo demás, qué mal parados salen en estas series de tv los entusiastas de cualquier tema, sea el rol, las novelas de Conan Doyle o lo que sea.
Y si alguien se interesa por el Canon o cualquier otro detalle sherlockiano, siempre pueden visitar Eureka, dijo Sherlock, porque cualquier ocasión viene bien para ello.

domingo, febrero 19, 2006

1) Me ha parecido genial lo que Daurmith comenta sobre House.
Es una serie que me está entusiasmando. No sólo tiene diálogos chispeantes, sarcasmo, inteligencia y viveza, es que además tiene un definitivo aire holmesiano.

2) Underworld Evolution en Moonfleet. Totalmente de acuerdo: a esta película sólo le encontrarán la gracia los que disfrutaron de la primera (y digamos que tiene bastante menos gracia).

3) en Crisei se habla de Buffy y es una adicción extendida y compartida desde aquí: de hecho, tengo en mi haber varios conversos, ahora felizmente enganchados a las maravillas de Whedon.
No se resistan: incluso los más reacios se acabarán rindiendo ante Firefly. Aventura de la buena, naves espaciales, veteranos perdedores, intriga y acción, romance, comedia. Lo tiene Todo.

sábado, febrero 11, 2006

1) las previsiones meteorológicas: viernes y sábado de lluvias. Resulta que ha hecho un sol primaveral.
Todo ésto va minando mi confianza, sobre todo desde que los mapas del tiempo en la tele ya no tienen isobaras, altas y bajas presiones, frentes fríos.

2) las mejores películas que he visto, en los últimos tiempos, son El regreso de la pantera rosa (1975) y La pantera rosa ataca de nuevo (1976) de Blake Edwards: de hecho, las he visto seguidas, en una tarde de absurdo subido, en que me reí tanto que casi me ahogo. Tenía recuerdos fragmentarios de haberlas visto en la tele de mi niñez (cuando en la tele ponían pelis y tal) y, por una vez, el recuerdo no ha sido traicionado: siguen siendo tronchantes, sobre todo la segunda, que es mi favorita. El jefe Dreyfus haciendo de supervillano es insuperable.
Recomendadas especialmente para esas tardes de lluvia (tan escasas como las buenas comedias últimamente)

3) cuando acabas de ver una serie, o de leer un libro que te tenía absorbido, la sensación que te queda es triste, una leve desolación, como si hubiesen dejado de fabricar tu helado favorito.
Nada invencible, al fin, sobre todo si es una serie de Joss Whedon, porque puedes verlas varias veces, y siempre ves algo nuevo: y puedes discutir los detalles más insignificantes con otros adictos (y recrearte malsanamente en ello).

4) De Hayao Miyazaki sólo conocía sus dos últimas películas, que me gustaron mucho, y su trabajo en series clásicas de tv. Ahora estoy viendo más obras suyas y descubriendo alguna más de las muchas maravillas que ignoro: son películas hermosas, con un cuidado de los fondos (los paisajes, los edificios, las nubes, los trenes) especial.

5) Este último punto sólo atañe al atractivo de los números primos: cinco, por ejemplo, es un número primo.

domingo, diciembre 18, 2005

Algunas series que estoy siguiendo:

1) C.S.I. (en sus variadas sucursales). Prefiero, con diferencia C.S.I. Las Vegas, que tiene protagonistas más definidos e interesantes, y un tono de objetividad científica a lo Sherlock que me gusta.
La serie de Miami lleva demasiada moralina, y la de Nueva York tiene un tono fascista, a cargo del personaje de Gary Sinise, que asusta. Pero el planteamiento sigue siendo entretenido y las ciudades tienen cada una su propia personalidad, que sale retratada para bien y para mal.

2) Sin rastro. Otra serie de indagaciones policiales, que estaba muy bien cuando sólo trataba de ésto, y no se metía a contar las vidas privadas de los investigadores salvo para darles un "lado humano". Creo que últimamente ha pasado a ser una serie sobre los problemas mentales que acarrea el divorcio a las personas con trabajos estresantes y traumas previos familiares. Y éso no es lo que prometían.

3) Crossing Jordan. A estas alturas está claro que me gustan las series de tema detectivesco, whodunit. La protagonista es una forense, sus compañeros de trabajo, su jefe, y su familia (reducida a un padre ex-policía que tiene un bar). Me recuerda a otra serie que me gusta, Monk, porque las tramas son ligeras pero suficientemente ingeniosas para mantener el interés. Es una serie de puro entretenimiento, sin más.

4) Las Vegas. No es una serie exactamente policíaca, aunque está hecha desde el punto de vista de los responsables de seguridad de un casino: hay argumentos detectivescos, con robos, estafas y tal, pero también hay simples anécdotas, enredos más o menos humorísticos. De momento me parece una serie con mucha variedad y tiene el interés de ver la fauna que se puede reunir en un lugar donde manda la exhibición del dinero y la diversión a toda costa. James Caan es un monstruo, por otra parte: vale la pena verlo en acción, metiendo miedo. Ya lo decía Crisei, Sonny redivivo.

5) Roma. Aunque haya quién la acuse de abusar de escenas de sexo y violencia, no me lo parece (cuando se elige seguirle el guión a la Historia, hay que asumirlo). Está muy bien el haber introducido una trama con personajes del pueblo, gente más corriente, para que no todo sea alta política y veamos las cosas desde un punto de vista más plebeyo. Supongo que lo que resulta chocante es ver la vida romana, tan parecida a la nuestra, y tan diferente, con su clasismo feroz, sus esclavos, sus valores y religión: es lo más interesante de la serie.

martes, septiembre 27, 2005

1) Lo que llevo visto de Firefly es como para dejar enganchado a cualquiera. Sólo puedo decir que quien ha conseguido mezclar el western crepuscular con las naves espaciales, sin que nada chirríe, tiene que ser un genio. Porque la ambientación tiene reminiscencias de películas de pioneros, de personajes derrotados que siguen en pie, incluso a veces recuerda (perdón por la herejía) a The Searchers. Y, al mismo tiempo, es ciencia ficción de la buena.
Así que tendré que unirme al coro de plañideras por el prematuro fin de esta serie que fue cancelada demasiado pronto (uuuh, uuuh). Qué rabia da que las cadenas de tv parezcan existir sólo para regatearnos lo bueno.

2) Bienvenidos a Belleville es una joya. Me ha encantado, me ha hecho reír, me ha enredado en una trama casi sin diálogos, me ha llevado en volandas con esa musiquita.
Me ha recordado a Jacques Tati, por lo que sospecho que quienes no se rieron con Las vacaciones de Mr. Hulot, quizás no le encuentren la gracia: es un humor muy visual, algo peculiar. (Una curiosidad: en una pared de la casa de las Triplettes hay un cartel de esta película, jéjé).
También me ha traído recuerdos de la estética de Delicatessen o La ciudad de los niños perdidos, por ese ambiente siniestro, y ese gusto por la música hecha con objetos cotidianos.

3) Ahora sí, me voy de vacaciones. Andaré por el norte, así que los habituales de aquellas latitudes, (país vasco especialmente), sírvanse dejar recado, que me pillan de camino y hay que saludarse.
No digo nada más, que tengo que hacer la maleta.

domingo, septiembre 25, 2005

Aprovechando la reclusión, me estoy atracando de imágenes en movimiento. No todo lo que veo es bueno, pero es indudablemente divertido y es lo que me pide el cuerpo (defectuoso, claro está)

1) How to steal a million, Cómo robar un millón, de William Wyler, con Audrey Hepburn y Peter O'Toole.
Es una de esas comedias ligeras que ponen de buen humor, donde todo el mundo es inteligente, viste con estilo y da la réplica con gracia. La trama va de falsificaciones y robos de obras de arte, en un enredo completamente naïf, y te deja la cabeza agradablemente esponjosa. Redonda como una burbuja de champán.

2)Van Helsing, una de las películas más tronchantes que he visto últimamente. Cada nueva revuelta de la historia es más increíble (y más absurda, claro), y deberían darle el premio al Conde Drácula más risible de la historia del cine (seguro que el actor es excelente, tiene que serlo, juas). Creo que la culminación se produce hacia el final, en la Pelea De Monstruos. Y todas las construcciones que aparecen son mágicas, porque se sostienen contra las leyes de la física. Los animales también son mágicos. En general, todo contraviene gravemente la lógica.
Especialmente recomendada para los fanáticos de películas serie B, tipo "Drácula y el Hombre Lobo contra Frankenstein y un primo suyo"

3) Al fin he podido ver los primeros capítulos de la Cuarta Temporada de Buffy, que eran mi deuda particular con la continuidad de la serie.
Según veo, cada temporada de esta serie empieza con la protagonista hundida, en lo más bajo (el récord está en la sexta temporada) para ir remontando. Entonces, la trama principal da un giro completo (más bien un hachazo) y se convierte en otra cosa, inesperadamente.
Lo que más me gusta de esta serie es cuánto me sorprende, a veces utilizando los propios tópicos del género, a veces dándole la vuelta a los propios tópicos de la serie. Nunca sabes quién va a morir. Nunca sabes qué va a pasar. Nunca sabes quién se volverá malo, quién se salvará o qué vuelco dará todo.
Lo peor es que no se puede explicar lo divertida que es a quien no la ha visto. Y verla es engancharse (lo tengo comprobado en individuos recalcitrantes)

Proyectos en cartera:

- Les Triplettes de Belleville, "Bienvenidos a Belleville", por recomendación de Dias Estranhos, con quien no siempre estoy de acuerdo, pero siempre me gusta leer: sus consejos no caen en saco roto.

- Firefly, la serie de ciencia-ficción, de Joss Whedon. Y así podré encargar ya la camiseta que ví en P. Jorge: Joss Whedon is my master now. juas, juas.

sábado, agosto 20, 2005

Algunos pasatiempos del verano.

1) La nueva serie de los lunes noche es un fiasco. Medical Investigation parece hecha para sembrar el terror a las epidemias (y dar un poco de asco con la exhibición de autopsias en color y tal), pero es inverosímil hasta lo risible, y lo más terrorífico que muestra es la vida cotidiana, con sus cuartos de baño con suelo de linóleo y los mohos bajo la moqueta. Los tres capítulos del lunes pasado debieron haberse titulado "Estación polar Cebra", "Viruela" y "Peste". En fin, un muestrario de enfermedades que dan mucho miedo y salen en los refranes, y una de claustrofobia en lugares congelados.

2) Estoy leyendo La Piedra Lunar, de Wilkie Collins, en una de esas ediciones de bolsillo que vendían con el periódico. Yo no diría que es una novela de misterio, ni detectivesca, aunque haya de por medio un diamante de adecuadas proporciones, y un detective de curiosos métodos, como corresponde. Es más bien un intento, al estilo de novela psicológica de la época, de contar una historia desde la visión de varios personajes. El asunto del diamante es para darle intriga. Por otro lado, no está mal: es interesante. Tampoco me voy a quejar por haberme salido, por accidente, del género policíaco del que se compone mi dieta.

3) Hicksville, es un cómic sobre cómics, sobre el mundo del cómic y sobre los aficionados (son tres cuestiones distintas y de las tres trata).
Una historia estupenda (cuidado con los spoilers, si piensan leer esta obra: no dejen que nadie se la cuente), aunque el dibujo no me gusta, lo encuentro flojo (pero, ¿quién soy yo para juzgar tan altas cuestiones?)

4) A falta de algo mejor que echarse a la vista, me he ido enchufando la cuarta temporada de Buffy, la primera de Angel y ahora voy a empezar con la segunda, que ya tengo a mano. Ah, cuánta diversión puede caber en unos humildes discos.

5) "Pasatiempo, s. Artificio para promover el hastío. Suave ejercicio de la debilidad intelectual."
Diccionario del Diablo, Ambrose Bierce (Valdemar, 1988)

miércoles, marzo 30, 2005

Mientras mi ordenador estaba en el taller:

1) he echado mano de las viejas colecciones de vídeo: me he visto tres temporadas de Doctor en Alaska y voy por la mitad con la trilogía de El Padrino. Está muy bien contar con una reserva de películas y series para estos casos (aunque espero que no se repitan)

2) También me he dedicado a los clásicos gracias a la biblioteca pública, con Corto en Siberia. De paso, también he estado releyendo Blandir la espada, de Richard Cohen, que es un libro que no sé porqué no me he comprado aún, considerando las veces que lo voy sacando prestado y cuánto me gusta.

3) Además, mi afán por hacer acopio, me ha llevado, incluso, a hacer compras (que no puedo permitirme, como todo en la vida). La culpa de todo la tiene la librería Nostromo de Sevilla (c/ Zaragoza, 11), que es la perdición completa. La mazmorra, que codiciaba hace tiempo, al fin es mía (al menos en parte). Y también ha caído Usagi Yojimbo, con la espada Segadora. Ah, me siento como un avaro contando las monedas de su arca, como el mismísimo Gollum.

4) De propina, un pastiche holmesiano, Elemental, querido Chaplin, de Rafael Marín, autor también de la famosa bitácora Crisei. Una lectura muy entretenida, llena de guiños literarios y cinematográficos, con un espíritu divertido y con verdadero entusiasmo por las obras clásicas de misterio. Es un libro que he leído de un tirón y me ha dejado de un humor excelente, que es justo lo que necesitaba. Lo recomiendo a todos los que busquen lo mismo.