sábado, julio 21, 2007

Por si no los conocen y para recordatorio de los que sí:

1) Librería Estudio en Escarlata, en la que, por desgracia, nunca he estado, pero me contaron que me encantaría. Disfrutar de un lugar por persona interpuesta crea muchas expectativas, la verdad

2) De Libro de Notas he pescado el enlace a una página sobre Sherlock Holmes. Se une a mi listado de páginas sherlockianas, que encabeza Eureka, dijo Sherlock, por orden de antigüedad (creo que fue la primera página que enlacé, allá por diciembre de 2002, y el caer en la cuenta de que ha pasado un largo rato, también revela que conservamos el gusto por el Gran Detective: por suerte hay cosas que no cambian)

jueves, julio 12, 2007

Calma chicha.

La tripulación de este barco parece sólo deseosa de tumbarse en una hamaca, beber cerveza y caer en estado catatónico cuanto antes. La pereza asfixia cualquier iniciativa (más bien es el calor).

Ante ésta situación, el balance es el que sigue:

1. leído El economista camuflado, de Tim Harford: parcialmente aceptable, dentro de la divulgación ligera, pero con puntos de vista, a veces, sectarios y partidistas (tampoco está mal que se moje defendiendo lo que cree, pero no que lo muestre como verdad absoluta)

2. leyendo El espejismo de Dios, de Richard Dawkins, de momento, entretenido, aunque algo obvio.

3. por leer Los años perdidos de Sherlock Holmes de Jamyang Norbu, que tiene una pinta apetecible y además es de un tamaño perfecto para llevarlo a la playa. Espero que me depare reminiscencias de Kipling, y aventuras con el Gran Detective.

viernes, junio 22, 2007

La bruja de los vientos exóticos, un artículo sobre un barco, el famoso Cutty Sark, que despierta ecos de aventura en alta mar y quizás despierte también ganas de leer a Conrad, por ejemplo.

Pero aún nos queda por andar un largo camino hasta que podamos comprender de nuevo a Dickens. El camino sigue una caprichosa vereda inglesa, una de esas veredas llenas de revueltas por donde pasa Mr. Pickwick. Pero al menos una parte de la lección de Dickens es que la camaradería y la seria alegría no son intermedios en nuestras jornadas; que más bien nuestras jornadas son intermedios en la camaradería y la alegría, las cuales, a través de Dios, han de durar para siempre. La posada no lleva al camino: es el camino el que conduce a la posada. Y todos los caminos llevan a una última posada, donde hemos de reunirnos con Dickens y todos sus personajes, y cuando juntos bebamos de nuevo, será el vino de las grandes garrafas de la taberna del fin del mundo

Capítulo XII. Nota sobre el futuro de Dickens.
Charles Dickens, de G. K. Chesterton. Traducción de Emilio Gómez Orbaneja (editorial pre-textos)
----
Así termina este ensayo. Dan ganas de gritar "aleluya" y salir a echar un trago. Hay momentos en que la exaltación chestertoniana pueden compartirla hasta los ateos recalcitrantes, y quizás también ayude que hoy es el primer viernes del verano.

sábado, junio 09, 2007

De compras, recordando el Diccionario del Diablo:

- muy ponible: significa que la prenda existe, tiene alguna tela, así como patas o mangas, y demás elementos que permiten llevarla encima, pero resulta no tener utilidad conocida.

- súperoriginal: que todos los que pretender ser Modernos, Alternativos o Diferentes tienen una. Lo que lleva todo el mundo, vulgar.

- enseguida te acostumbras: dícese de cualquier elemento molesto, fastidioso o difícil que hace casi intolerable llevar puesta la prenda que pretenden venderte. Contrario a la salud y/o comodidad. Dormir en una cama de clavos, por ejemplo.

martes, mayo 22, 2007


Al pueblo no le gusta la mala literatura. Le gusta, sí, literatura de cierto género, y le gusta, aun cuando sea mala, con preferencia a la de otro género, aun cuando ésta sea buena. No veo en ello nada de absurdo; la línea divisora entre diferentes tipos de literatura es tan real como la que separa el llanto de la risa; y decir a gentes que no pueden obtener más que comedias malas, que ponéis a su disposición una tragedia de primer orden, es como ir a ofrecer a uno que tirita bebiendo café caliente un helado de clase indudablemente superior.
Si al público común y corriente le disgustan las exquisiteces modernas, no es porque sean buenas o sean malas, sino porque es otra cosa lo que apetece. Si a estas gentes hacinadas en calles imposibles y hambrientas de aventura y secretos violentos les vamos a preguntar qué prefieren, una buena novela policíaca como
Estudio en escarlata, o la Autobiografía de Mark Rutherford, que es un excelente monólogo psicológico, indudablemente se pronunciarán por la novela. Pero no a causa de que la Autobiografía sea un excelente monólogo, sino porque, con toda evidencia, es una mala historia de detectives...

Capítulo V. La Gran Popularidad.
Charles Dickens, de G. K. Chesterton. Traducción de Emilio Gómez Orbaneja (editorial pre-textos)

miércoles, mayo 16, 2007

Lugares comunes.
(esas afirmaciones rotundas, que no se basan en más pruebas que la opinión generalizada, y cuya diaria repetición llega a irritar ya)

1) Vivienda. Si pagas un alquiler, al final no tienes nada (en cambio, pagar una hipoteca te convierte en propietario).
En ambos casos se consigue lo mismo: tener un techo sobre tu cabeza. En ambos casos el propietario es otro. La esperanza de que ese pisito donde vives sea finalmente tuyo, cuando te jubiles, es el cebo en el anzuelo de tu banco. No sólo tienen tu piso, te tienen a tí.
Y que alguien me demuestre, con números, esa gran ventaja de la compra sobre el alquiler. Hechos, por favor.

2) Natalidad. Si no crece, no habrá quien pague nuestras pensiones.
Hacer extrapolaciones para dentro de treinta años considerando que la situación va a permanecer inmutable me parece sin sentido. Además, plantearse tener hijos para que te paguen la pensión me parece una finalidad absurda (y mezquina) para la reproducción humana.

Y una natalidad baja es algo malo, malísimo
¿Por qué? ¿Acaso se necesita mano de obra masiva para segar el trigo o como carne de cañón para el ejército?
Y luego dicen que hay atascos.

3) Otras afirmaciones que, directamente, no entiendo cómo pueden justificarse: una máquina con ruedas te da libertad, los extranjeros vienen a quitarnos el trabajo, los funcionarios sí que viven bien, las mujeres tienen instinto maternal, los maestros tienen tres meses de vacaciones...
Y la luna está hecha de queso, aunque hay discusión aún sobre si es gouda o roquefort. Claro que sí.

domingo, mayo 06, 2007

1) El forastero cuenta de la nueva temporada de Buffy en cómic (la octava), y yo estoy deseando verla por aquí. Hay que ver lo que cuesta despedirse de algunas series cuando se acaban; no se pierde del todo la esperanza de ver una continuación, un reenganche, lo que sea con tal de ver a los personajes de nuevo en acción, otro giro más en la vieja historia. Hay cierta melancolía en añorar una serie lo bastante como para seguirla incluso más allá de su muerte televisiva.

2) De entre las historietas más punzantes y también más tiernas y surreales: Liniers es Grande y éstas son de mis favoritas de todos los tiempos.
(y los libros se venden también en España)

3) Y Alberto Montt, es Igualmente Grande, con su dibujo redondeado y con caracolillos, sarcástico en ocasiones. Creo que lo descubrí en Carpe Diem, que está en todo. Me gusta mucho esta viñeta, no se la pierdan.

4) Mi dentista me comenta sobre el excelente material de la nueva funda que me ha puesto en una muela, que probablemente me dure toda la vida... y más aún. Y yo le respondo que quedará de mí, tras la incineración, un montón de cenizas y La Muela. Me informa de que en Japón ya prohíben incinerar a quienes tengan fundas de metal en los dientes (tóxico para el ambiente) y continuamos la conversación sobre temperaturas de fusión. Suelo salir de buen humor del dentista, a pesar de la inevitable factura, y creo que todo se debe a la charla, un arte al que no se le suele dar importancia (y es vital).

viernes, abril 27, 2007

1) Saltando de canal en canal, intentando ver algo en la tele (cosa rara en mí), suelto una exclamación: ¡Vaya porquería que echan en todas las páginas!!
Recibo una mirada de perplejidad de los presentes (mi consorte), seguida de ovación al lapsus friqui de la temporada.

2) Doctor Who es una serie tan divertida como comentaba P.Jorge, y éso que sólo estoy empezando a seguirla. Todo lo que sucede es surreal, y el Doctor se desenvuelve con despreocupada melancolía, de ahora en ahora, siempre misterioso y paradójico. Me ha enganchado, aleluya.

3) A falta de algo mejor, mientras me envían El caso Jane Eyre de Jasper Fforde, estoy releyendo a Defoe. Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas, una lectura excelente para irse a dormir y tener lindos sueños (justo lo que necesito, porque estoy estudiando áridas materias, que me estragan la imaginación)

domingo, abril 22, 2007

A veces estoy aquí
Paul Valéry
Salmo T., de "El cementerio marino"

" El más escéptico de todos
es el Tiempo,
que con los Noes hace Síes
y con el odio amor
y al contrario.
Y si el río no remonta su fuente,
y si la manzana caída no salta
y se reúne a su rama
es porque te falta paciencia para creerlo. "

jueves, abril 05, 2007

1) Abandono la lectura de novelas. Ni siquiera puedo con Arthur & George de Julian Barnes, que no es exactamente ficción. Sólo soy capaz de leer ensayos o cómic (o releer viejas novelas y, aún éso, con cierto desapego).

2) "Brontosaurus" y la nalga del ministro y El pulgar del panda, de Stephen Jay Gould, me gustarían más si estuviesen mejor traducidas. Hay frases que no sólo no son español, es que son un sinsentido (en varios idiomas).

3) Desánimo total en el seguimiento de series que hace poco me gustaban. Vuelvo mi escéptica mirada hacia unos capítulos de Dr. Who, recién obtenidos, esperando que me devuelvan al mundo de los enganchados.

4) Me he quedado sin internet unos días, y no ha sido el apocalipsis (como dirían en Buffy, "el fin del mundo, ¿otra vez?")

5) tengo que ir a una boda y he comprado ropa convencional (relativamente) para el evento. Ésto sí que es extraño.

domingo, marzo 25, 2007

Escuchado (que no simplemente oído) en la tele, en la noticia sobre los actos de conmemoración de la abolición del comercio de esclavos: las personas salieron de África "para ejercer la esclavitud". Como si fuese una profesión, un oficio, una ocupación. Si no fuese tan serio, me reiría.

Entre ésto (una gota en un mar de despropósitos), y los anuncios de coches con Cortázar de fondo, estoy perdiendo las pocas ganas de ver la tele. De comprarme un coche, ni hablamos, claro.

jueves, marzo 15, 2007

Estoy viendo, por un consejo que leí aquí, la serie de Los Simuladores, pero la argentina, la original y genuina, oigan. A mí me pareció bastante bien la adaptación española, según la fuí viendo en la tv, sin saber que era tal adaptación: tenía un aire atrevido, ambicioso, de meterse a hacer historias con cierto temple, y poner una fotografía y una iluminación decente de una vez (porque en muchas series españolas se ve la misma luz sea mañana o noche, exterior o interior, ni una sombra; y el color bien saturado). Bueno, pues de la serie argentina, efectivamente, es de donde salieron las ideas y el ingenio en las tramas, que son calcadas. Pero tiene un punto extra a favor (en mi opinión es determinante), y es que donde la serie española se detenía, ésta sigue y le da otra vueltita de tuerca: no se para en la corrección, es más crítica socialmente, más incisiva, se moja más. Y una cosa que se agradece: sale gente de clase baja, humilde, incluso pobretona, sin estar retratada como en un sainete. Sin saber muchísimo de la sociedad argentina, creo que sabemos lo bastante por aquí, como para apreciar el realismo de la ambientación y disfrutar del atrevimiento de la apuesta (por momentos, delirante). Es una cosa estupenda, además, el sentido del humor, a veces tierno, a veces negrísimo, que gastan.

domingo, marzo 04, 2007

He tardado casi justamente un año, desde que empecé: Felicítenme, puedo conducir: tengo un papelito y una L verde que lo demuestran, jé.