jueves, abril 15, 2004

Continuando con los clásicos, M.C.D es uno de los míos.
Así que ahora que me entero de que tienen nuevo disco, me apresuro a hacerme con él y sorprender así con mi modernidad a amigos y familia. Puede comprarse el disco, por un módico precio, y también puede descargarse gratuitamente desde MaCarraDa. El regalo ideal para cautivar a su pareja (al menos, en mi caso, es verdad)

Y una página sobre rock, con información de conciertos y otros eventos valiosos: Portal del Rock
Me han regalado un librillo titulado Sarcasmos y agudezas de Voltaire, que me ha parecido entretenido y muy propio para pasar el rato en semana santa. Pero estos repertorios de citas y frases escogidas me hacen el efecto de estar comiendo papilla teniendo bien la dentadura. Están bien como aperitivo, pero se queda una con ganas de hincarle el diente a algo más.

También me he puesto a leer a Quevedo, que era lo que más a mano tenía. He aquí unas cuantas Obras de Quevedo en su edición facsímil.
Recomiendo especialmente ese panfleto titulado Libro de todas las cosas (y otras muchas más), que está lleno de sabios consejos, como éstos:

1) Para que anden tras de ti todas las mujeres hermosas; y si fueres mujer, los hombres ricos y galanes.
Ándate tú delante dellas

12) Para no encanecer ni envejecer nunca.
Muérete cuando muchacho o recién nacido.

15) Para no morirse jamás.
No seas necio, que éstos sólo son los que se mueren; que a los desgraciados mátanlos las heridas, a los enfermos mátanlos los médicos; y los necios sólo se mueren de sí mismos.

22) Para que aunque seas calvo, no lo puedas parecer, sin cabellera ni casquete.
Ten sombrero perdurable y de por vida y no te lo quites aún para dormir; y si otro te quitare el sombrero remítete a la cabezada y a la reverencia y si por esto te dijeren que eres descortés, di que más vale ser descortés que calvo; y si por descortés riñeran contigo y te mataren, también vale más ser muerto que calvo y procura morir con tu sombrero como con tu habla.

25) Para que no te piquen las chinches de noche.
Acuéstate de día y es probado.


Y ahora que ya he vuelto a mi vida normal, podré seguir con los libros que traía medio empezados antes del viaje. Seguiremos informando.

viernes, abril 09, 2004

Para todos aquellos que no van a viajar estos días, o para los que, como yo, tenemos que viajar por obligación, que no por gusto, unas frases que pueden venir a cuento:

"Muchos hombres están ya totalmente inmovilizados, pues viajar en carruajes, cabalgar o ser transportados son actividades que nada tienen que ver con ellos. Hasta los muertos viajan una vez al año alrededor del sol"
Aforismos, Lichtenberg

"Como todo individuo de gran movilidad mental, tengo un amor orgánico y fatal a la fijación. Abomino de la vida nueva y el lugar desconocido... ¿Qué es viajar y para qué sirve viajar? Cualquier ocaso es el ocaso, no es menester ir a verlo a Constantinopla"
Fernando Pessoa

Volveré pronto, espero.

martes, abril 06, 2004

Últimamente, los temas me vienen a la mano, y no puedo dejarlos pasar.

He aquí la traducción de uno de los ensayos de R. L. Stevenson recogidos en "The Art of Writing", concretamente el titulado Mi primer libro: "La isla del tesoro". Todo ello por obra de Santiago Gala, que está siendo una mina de enlaces sobre temas que me gustan, un hallazgo, vamos.

De propina, he encontrado un recorte de periódico del 94 (qué malo es hacer limpieza), año en que se celebraron los cien años de la muerte de Stevenson: es un breve ensayo sobre cuestiones éticas, que debió gustarme en su momento, y seguir gustándome después lo bastante para resistir mudanzas y reformas durante diez años. Antes de que el papel se deshaga, lo he vertido en un documento: El coraje moral de Robert Louis Stevenson, Fernando Savater. No sé qué más sorpresas me irán surgiendo según siga ordenando cajas...

miércoles, marzo 31, 2004

"El encuentro con Borges no sucede nunca sin consecuencias", decía Augusto Monterroso en Beneficios y maleficios de Jorge Luis Borges.
Lo mismo cabría decir del encuentro con Chesterton, por ejemplo, del que tantos (entre otros, el mismo Borges) hemos sido víctimas. Como el autor de este blog del que he leído unas impresiones sobre Chesterton, que me parecen interesantes.

Y este artículo titulado Maigret de pato, para los que se quedaron con ganas de anécdotas sobre Monterroso, ciertas o no.

martes, marzo 30, 2004

Siguiendo con mi costumbre de comentar películas "de evasión" (son las que me gustan, para qué engañarnos), voy a decir unas cosillas sobre Hidalgo. Océanos de fuego.
Primero, es una película entretenida, siempre que se vea con ánimo de divertirse y pasar el rato viendo aventuras. Nada más.
El comienzo no es muy prometedor, y a mí me recordó demasiado al Último Samurái, y me hizo preguntarme cuántos testigos traumatizados (y alcohólicos) de las matanzas indias fueron empleados en espectáculos del "salvaje oeste", para acabar viajando a un país lejano, donde tomar contacto con una distinta visión del honor y bla, bla... A estas alturas, me estaba revolviendo en la butaca.

Pero, en cuanto la historia despega, dejándose de presentar dramas morales, y se dedica a la aventura en sí, la cosa mejora muchísimo. Ésta es una película con muchos tópicos, pero al menos son tópicos que sirven a la trama. Tiene los ingredientes necesarios: el protagonista es un gran jinete, el caballo es un bicho magnífico (en realidad, varios), hay emoción, malos retorcidos, intrigantes damas extranjeras, y misteriosas hijas de jeque. Omar Shariff es un fenómeno, los secundarios cumplen su función de dar el toque característico, y los paisajes dan mucha sed.
Y, siguiendo con la comparación (inevitable) con la película de samuráis, ésta me ha parecido más propiamente de aventuras, más divertida, con más humor, y con un protagonista más favorable a la simpatía del público (el sencillo cowboy con su caballo) y, sobre todo, a mi personal simpatía. No tengo que decir que Viggo Mortensen, sin ser uno de mis favoritos, me parece mejor que Cruise, sobre todo para escenas de comedia, que es tanto como decir que me parece mejor actor...

Si piensan ver la película, mejor no lean lo que sigue, y simplemente, disfrútenla.
Porque ahora viene la parte destructiva: los tópicos que no me tragué.
Los árabes de opereta, el cabrero que habla inglés (bastante raro es ya que lo hablen los jeques y compañía, y que lean novelas del salvaje oeste), los malvados bandidos que llevan un carro con leopardos por el desierto, y todos esos detalles de exotismo que no vienen a cuento (porque no es un film de los cincuenta en technicolor, claro)
Por supuesto, la moraleja final, con el triunfo de lo mestizo sobre la pretendida pureza, la aceptación de la mezcla como algo lleno de fuerza, puede parecernos estupendo, pero está expuesto de una forma simple y previsible.

En resumidas cuentas, es una película que se ve con agrado, sin sensación de haber sido estafado (ésto es un logro). Una película donde lo que importan son los caballos, las dificultades, la aventura, el platónico romance, matar al bandido, salvar a la hija del jeque y ganar la carrera. Nada menos.

domingo, marzo 28, 2004

Estoy multada en la biblioteca pública, condenada al ostracismo, y ya llevo una semana de las dos que me han caído, así que empiezo a añorar amargamente sus prietos anaqueles, de donde salen casi todos los libros que me llevo a los ojos (ahora anegados en lágrimas de contricción, snif)
He tenido que echar mano de otros recursos: por ejemplo, revolver mis estanterías en busca de material apetecible. Y así me he puesto a releer Scaramouche de Rafael Sabatini, una novela que siempre me vuelve a encantar, cada vez de una forma distinta: no entiendo porqué su autor no está en el olimpo de los escritores. Crea unos personajes tan humanos, tan comprensibles (incluso los más viles y rastreros) y trasluce tan bien el ambiente, las ideas, el estado de ánimo en la Francia antes de la Revolución, que consigue involucrarte en su historia desde el principio y ya no te suelta.
Ya escribí sobre ésto, en otra ocasión, con parecido entusiasmo.

Para rematar la jugada, creo que me voy a ver Hidalgo. No parece gran cosa, pero al menos tengo garantizado que veré unas aventurillas.

viernes, marzo 26, 2004

Después de tanto ver noticias acerca de este nuevo invento llamado Orkut, he aceptado la invitación de Rapunzell, y así he empezado a trastear.
Supongo que la gente que ya se relacionaba previamente, encontrará este nuevo medio útil para continuar haciéndolo. Los demás puede que acabemos encontrándole también utilidades, pero, de momento está en pruebas.
Igualmente, me ofrezco a invitar a quien quiera curiosear esta novedad. Porque hace falta invitación de quien ya está dentro. Lo cual me lleva a preguntarme: ¿quién fue el primero en entrar?, ¿el inventor envió invitaciones a unos cuantos amigos suyos o a notorios comentaristas de internet?. Porque esta paradoja me recuerda a la de la isla de Muerta, isla imposible de encontrar, salvo para los que ya han estado en ella. Un curioso lugar del Caribe, según cuentan.

lunes, marzo 22, 2004

Gracias a que me enviaron el enlace (los sms se usan para cosas peregrinas, ya ven) he descubierto Pirate Image Archive, una página que no está nada mal y que ofrece justo lo que dice su título: Imágenes de Piratas, sus barcos, algunas estampas, ilustraciones y unos cuantos enlaces.
Y, a través de esta página, he encontrado una unidad didáctica sobre La Isla del Tesoro,
Treasure Island Unit, que se ha hecho intentando aprovechar las tecnologías en la enseñanza: desde conocer las partes del barco, diseñar tu propia Jolly Roger, sin olvidar la consulta de webs o la más tradicional de bibliografía, hay un montón de recursos. Hace parecer plúmbeos a mis viejos libros del bachillerato, la verdad (aunque indudablemente más densos).

viernes, marzo 19, 2004

Las Cinco del Viernes

1) ¿Qué querías ser cuando eras pequeña?
Pirata. Malabarista hindú. Dueña de un tugurio nocturno. Apache. Ladrona de guante blanco. Proscrita en Sherwood. Y todo ello a la vez.

2) ¿Tenías clara tu vocación en la adolescencia?
Yo sólo quería leer y que me dejaran en paz. Y quizás, en el futuro, poner una librería.

3) ¿Has conseguido dedicarte a lo que querías?¿Estás en ello?¿Lo dejas para más adelante?¿Crees que lo conseguirás?
Pues sí, he conseguido leer y que me dejaran en paz. La librería ya la pondré cuando sea millonaria.

4) ¿Hay algún oficio o trabajo que te negarías en redondo a desempeñar?¿Por qué?
En realidad, casi todos. El trabajo es alienante. Lástima esta mala costumbre de comer todos los días.

5) ¿Cuál es el oficio/trabajo más original o raro que conoces?
el del filósofo (aunque no sé si es propiamente un trabajo)

jueves, marzo 18, 2004

Hace un tiempo hice un test gracias a weblog tolkiendil, del que no me volví a acordar hasta ayer, cuando me cayó en las manos este libro:




You're Siddhartha!

by Hermann Hesse

You simply don't know what to believe, but you're willing to try
anything once. Western values, Eastern values, hedonism and minimalism, you've spent
some time in every camp. But you still don't have any idea what camp you belong in.
This makes you an individualist of the highest order, but also really lonely. It's
time to chill out under a tree. And realize that at least you believe in
ferries.



Take the Book Quiz
at the Blue Pyramid.



Y no puedo resistirme a las casualidades.

A todo ésto, en el último curiosísimo modo de clasificar a los blogueros, he resultado ser Pirata-elfa, por más que no me veo yo con el pie ligero de los elfos y no soy nada etérea. Pero la idea es divertida, no se la pierdan.

martes, marzo 16, 2004

He decidido hacerme un regalo, un capricho, una extravagancia, una frivolidad que no me pueda permitir. Un libro. Me voy a comprar Los perros de la Mórrigan, de Pat O'Shea. Cuando sacas un libro de la biblioteca dos veces, es el momento de pensar en comprarlo. No antes.

Y es que últimamente, no compro libros. Son un artículo caro, que ocupa espacio y resulta más arriesgado que invertir en bolsa: la mayoría de los libros resultan ser completamente innecesarios. Así que sólo compro los que ya he leído y han resultado ser algo más que novelas de evasión y olvido, de las que se leen sólo por saber lo que pasa al final y rápidamente se pasa a otra cosa. Las bibliotecas públicas me permiten arriesgar, llevarme a casa libros de apariencia diversa, experimentar leyendo géneros y autores elegidos al azar, leer tonterías, descubrir maravillas; y todo ello no lo haría si tuviera que comprar todo lo que leo (además de que me arruinaría).

Y creo que también compraré otro de mis favoritos: Historia abreviada de la literatura portátil, de Enrique Vila-Matas. Ya va siendo hora. Es otro de ésos que releo periódicamente. Por fortuna, está en edición de bolsillo y al alcance del mío (este estúpido juego de palabras se atribuirá a los antihistamínicos y/o la fiebre: me niego a asumirlo, es primavera)

viernes, marzo 12, 2004

lenitivo, va. DRAE
(Der. del ant. lenir, lenificar, y este del lat. lenire).
1. adj. Que tiene virtud de ablandar y suavizar.
2. m. Medicamento que sirve para ablandar o suavizar.
3. m. Medio para mitigar los sufrimientos del ánimo.

Ofrezco algunos de los que me están sirviendo.
Ver el dvd del espectáculo Saltimbanco del Cirque du Soleil, para no olvidar que existen aún imágenes de la belleza, cuerpos ágiles y coloridos, imaginación, magia.
Leer un librito como Los más bellos cuentos Zen de Henri Brunel, que está lleno de historias a la vez contemplativas e ingeniosas, que dejan, quizás, una media sonrisa.
Y el chocolate caliente, claro.

jueves, marzo 11, 2004

Ésto y ésto y ésto, entre otros muchos...

martes, marzo 09, 2004

Estoy trasteando con este asunto de la sindicación, del que tan poco sabía hasta que leí en Akra Sounion sobre lo sencillo que era disponerla en el blog: simplemente, ofreces tu blog en un formato que permite a cualquiera añadirlo a la lista de su agregador. Así, cualquiera que lo desee puede saber siempre cuando actualizas. (Los que ya lo sabían, mejor ni sigan leyendo)

Me encantaría que toda esa gente que leo a menudo (sobre todo los que usan blogspot) pusieran el bendito enlace que indica la sindicación: es tan simple como activar una opción en "Settings", donde dice "Site Feed" y luego pegar un enlace en el template. Es un momento, de verdad.

Después de ésto, podré añadirlos a mi incipiente lista en Bloglines, que espero que me alivie del trabajito de ir abriendo cada blog para ver si hay algo nuevo. Un cómodo menú te informa de las actualizaciones de tus blogs favoritos. Y no me pagan por la publicidad.

Y si alguien tiene dudas, hay información a montones sobre agregadores en eCuaderno.