martes, noviembre 13, 2007

Un lector habitual que no encuentra qué leer, vagabundea por las bibliotecas, por las librerías, igual que un perro sin dueño se acerca, renuente, a husmear las rodilleras del pantalón de algún desconocido. Qué buscamos entonces, en qué libro acabaremos encallando después de estar a la deriva, es difícil saberlo. Un color en la portada, la promesa de repetir viejos sabores, la desesperación por leer ya cualquier cosa, por echar mano de los clásicos que nunca nos defraudan, de nuevo.
En resumen, fatigar anaqueles, que dicen los pedantes.

miércoles, noviembre 07, 2007

Me he apuntado al Evento Blog, que se celebrará en Sevilla el 23, 24 y 25 de noviembre. Al menos estaré allí el sábado, así que, los que quieran ponerse en contacto conmigo, den señales de vida en comentarios, mensajes o como tengan por oportuno. Será un placer saludarles, si hay ocasión.

Martin Rees, astrónomo real inglés, cree que hay muchos universos, quizás un número infinito, cada uno con atributos distintos, en combinaciones distintas, y que nosotros simplemente vivimos en uno que combina las cosas de manera tal que nos permite existir en él. Establece una analogía con una tienda de ropa muy grande: "Si hay grandes existencias de ropa, no te soprende encontrar un traje que te valga. Si hay muchos universos, regidos cada uno de ellos por un conjunto de números distintos, habrá uno en el que exista un conjunto determinado de números apropiados para la vida. Nosotros estamos en ése"
...
En un dibujo a escala del sistema solar, con la Tierra reducida al diámetro aproximado de un guisante, Júpiter estaría a 300 metros de distancia y Plutón a 2,5 kilómetros -y sería del tamaño similar al de una bacteria, así que de todos modos no podrías verlo-. A la misma escala, Próxima Centauri, que es la estrella que nos queda más cerca, estaría a 16.000 kilómetros de distancia. Aunque lo redujeses todo de tamaño hasta el punto en que Júpiter fuese tan pequeño como el punto final de esta frase y Plutón no mayor que una molécula, Plutón seguiría quedando a 10 metros de distancia.


Una breve historia de casi todo, Bill Bryson
leído gracias a una recomendación perfectamente justificada, en Fogonazos: Diez enseñanzas del señor Bryson

jueves, noviembre 01, 2007

El enigma de París, de Pablo de Santis, una novela de homenaje al clásico género detectivesco, a modo de pastiche, con su correspondientes intrigas y asesinatos, en el París de la Exposición Universal, con la torre Eiffel en obras aún. Pero también una historia de iniciación de un joven, que se encuentra con sus admirados Doce Detectives (y sus correspondientes asistentes o adláteres) y, por supuesto, un divertimento que evoca con nostalgia un mundo iluminado por faroles de gas, cuando la electricidad era una recién llegada.
Esta es una novela entretenidísima, bien escrita, eficaz, y me ha gustado especialmente. Claro que, tratándose de detectives, soy un público fácil.
Un fragmento:
Pensé que no hay en la vida mayor gloria que hacer del propio nombre un salvoconducto capaz de abrir puertas y comprar voluntades. Bajé al salón con la alegría que deben sentir los conspiradores ante cada secreto, ante cada símbolo que les señala que están fuera de las cosas triviales de la vida.

Algunas otras opiniones sobre el libro, por Liniers y una reseña debidamente hecha aquí, por ejemplo.

domingo, octubre 28, 2007

He ido al cine a ver Un funeral de muerte, esperando una de esas comedias costumbristas inglesas con un toque de humor negro. Considerando la escasez de este género de películas, vale la pena verla, y Alan Tudyk está muy gracioso (en la serie Firefly se veía su talento de comediante). No es una obra cumbre, no pasa de tener un par de buenos golpes de absurdo y disparate, y creo que le falta alguna carga de profundidad dirigida a la hipocresía, a las relaciones sociales, algo más de esa burla satírica que hace grande una comedia, que le da fundamento. Pero sigue siendo un entretenimiento aceptable.

Tampoco ayudó a que disfrutase de la película la jauría de jovencitas en la sala, y es una más de las razones por las que voy poco al cine: si tengo que ir al mini centro comercial de la ciudad, porque no hay más salas, y tengo que aguantar las condiciones y la oferta miserable, prefiero limitarme a ver películas en el sofá de mi casa, donde la cartelera ofrece más opciones. Y espero que sea la última vez que tropiezo en esta piedra.

Es buen momento para recordar algunas otras películas, como El jardin de la alegría (Saving Grace, 2000), o Despertando a Ned (Waking Ned, 1998), de un estilo similar, que me hicieron reír bastante más. Y, por supuesto, en una categoría muy superior, algunos clásicos del cine inglés, que puede que fueran fuente de inspiración para esta película, como Whisky Galore! (1949) titulada en español Whisky a gogó, una comedia con un encanto que es imposible no añorar.

domingo, octubre 21, 2007

Dos errores en el flamante El País Semanal, que me han amargado la lectura. Primero, bisagra escrito con "v" (p. 45). Segundo, un comentario sobre "la princesa Genji, la heroína de la primera novela de Japón, La historia de la princesa Genji (1007), de Murasaki Shikibu" (p. 126). Se refiere a La novela de Genji, o La historia de Genji, cuya autora es Murasaki, sí, pero que narra la vida y romances del príncipe Genji. Un error que puede atribuirse al descuido, a un trabajo de documentación deficiente, porque comprobar un nombre, un título, me parece elemental (hubiera sido suficiente una consulta en un buscador de internet, un minuto).
Pero parece que es un signo de los tiempos el ver cada vez más frecuentemente faltas en la ortografía y en la sintaxis, y faltas de rigor en general, sin que nadie proteste (y los que lo hacen son tenidos por inquisidores y aguafiestas).
Otro error que veo extenderse por todas partes, es el uso del plural de "hubo" (me niego a escribirlo) en su forma impersonal: por favor, siempre se usa "hubo", sea "hubo mucha gente" o "hubo muchas personas". La otra forma plural que he visto por ahí, simplemente no tiene sentido.
Y ahora pueden acusarme de talibanismo ortográfico (una expresión que no deja de tener gracia).

sábado, octubre 20, 2007

1) He acabado de leer El caso Jane Eyre, de Jasper Fforde, un libro sobre detectives literarios en una Inglaterra alternativa, con dodos clonados como animales de compañía, brechas temporales, dirigibles, y otros detalles un poco steampunk. Entretenida, aunque exige algunas lecturas previas: si no sabes ni quién es Jane Eyre (ni siquiera por una adaptación televisiva o algo así), te vas a perder buena parte de la gracia. Tampoco hace falta ser entusiasta de Jane Eyre para divertirse con su Caso: es divertido y escrito con ingenio.
Evidentemente, si la literatura no te interesa en absoluto, no vas a leer un libro con este título (ni probablemente ningún otro), pero todos los demás seguro que disfrutarán con esta Inglaterra donde la autoría de las obras de Shakespeare es motivo de polémica entre verdaderas sectas y se puede sobornar con una página de poesía. Además, la protagonista se llama Jueves, Thursday Next.

2) Y luego, unos capítulos de Doctor Who del 2006, que, casualmente, transcurren en un universo paralelo, de nuevo en una Inglaterra con dirigibles (aunque más ominosa). Esta serie cada vez me gusta más, y lo encuentro normal, porque un montón de cómics, historias, series que he seguido con entusiasmo en mi vida llevaban consigo la herencia de las series clásicas, el rastro de aquella originalidad (a todo ésto, en las teles autonómicas emitieron alguna de aquellas series, allá por los ochenta: tengo en la memoria un Doctor Who de larga bufanda, el cuarto debía ser). Así que ver esta serie es como volver a los orígenes de lo que nos gusta en la ficción, unos orígenes renovados y actualizados, pero genuinos.
No puedo evitar esta sensación, cada capítulo consigue hacerme sentir que todo lo que sucede es perfectamente razonable, incluso me resulta familiar y cercano: quizás el gran encanto de la ciencia ficción de calidad sea que nos hace sentir en casa.
Y podría seguir parloteando de las maravillas de esta serie, de su poder dramático, de su hábil combinación de terror, desasosiego y comedia, de la personalidad frívolamente terrible del Doctor, de cómo un protagonista puede tener no ya zonas grises, sino negras, negrísimas, y no hacerse odioso. Pero mejor me remito a un comentario favorable y muy bien escrito, y a un sabio consejo de un seguidor.

jueves, octubre 11, 2007

Mientras volvemos, unos minutos musicales: con todos ustedes, la banda sonora del mes que me he tirado rodando por ahí:

1) en Llámame Lola, que es un sitio estupendo para ver imágenes en movimiento, sacaron una referencia al Cuarteto de Nos. En cuanto ví el vídeo (varias veces), quedó la canción ya definitivamente incorporada a mi repertorio de tarareos obsesivos. El resto del disco se lo buscan por ahí, como hice yo. Y luego lo compran (o no).

2) desde Katarsis, una selección de ska, lista para escuchar, un regalo. Algunos temas golpean con desconsiderada nostalgia, pero se pasa bailando.

domingo, septiembre 09, 2007

I am:
Philip K. Dick
The brilliant yet trashy master of the reality warp always left you unsure of what was real, but never forgot compassion.


Which science fiction writer are you?



Test visto en Luiyología, hace un tiempo, con el que me despido: me voy de vacaciones.

viernes, agosto 24, 2007

1) Los años perdidos de Sherlock Holmes, de Jamyang Norbu. Pastiche tal como debe ser, mezcla de dos autores por los que siento un entusiasmo adolescente, Conan Doyle y Kipling. Es necesario haberse leído un par de veces Kim, y acaso algunas más El Canon, para disfrutar y complacerse en la lectura, sólo entonces nos regocijaremos al leer una frase como "Elemental, querido Hurree". Evidentemente destinado a los que tienen alma de Irregulares.

Un fragmento a propósito:
La etimología de la palabra "entusiasmo" se remonta a la palabra griega enthousia, que significa estar poseído por un dios o un demonio. Pero nunca me había dado cuenta hasta hoy hasta qué punto la palabra ha mantenido su sentido original

2) he recuperado mi cámara de fotos, y he aprovechado para retratar a un joven admirador de Madariaga, un personaje más de Liniers, gran dibujante

martes, agosto 14, 2007

Porqué no estoy de acuerdo con los famosos 2500 euros por cada nacimiento/adopción.
(como persona no afectada directamente)

1) no hay constancia de que ese dinero vaya a favorecer la natalidad (e incluso no hay constancia de que una natalidad elevada sea beneficiosa para un país): no creo que se pueda sobornar con un dinerito a los indecisos para que se animen.

2) no hay constancia de que ese dinero vaya a repercutir en beneficio directo del recién nacido/adoptado: puede que los padres lo usen para saldar deudas, renovar el mobiliario, lo gasten en pañales o simplemente se lo fundan en las necesidades cotidianas. Y luego, acabado el dinero, su situación general seguirá poco más o menos igual: 2500 euros no marcan diferencia a largo plazo en todos los gastos que conlleva un niño, año tras año. Es un parchecito, a lo más.

3) va en contra de la justicia social darle dinero por igual al que lo necesita y al que anda sobrado: mejor sería gastar todo ese importe de muchos millones en subvencionar guarderías, por ejemplo, para las familias con rentas bajas (y no me vengan con el cuento de que luego se llevan siempre la plaza de guardería los inmigrantes: paguémosles sueldos mejores y entonces no tendrán el "privilegio" de obtener esa asistencia para rentas bajas)

4) continuación de lo anterior, ¿no sería mejor gastar esa millonada en equipamientos o inversiones para favorecer que los niños que YA han nacido gocen de buenos servicios?, ¿a qué viene dar dinero por los niños que nazcan desde ahora, ignorando a los que ya andan necesitando pediatras, escuelas, vacunas y todo lo demás?

5) finalmente, ¿y los viejos?, ¿y sus cuidadores?, ¿y los enfermos crónicos?, ¿qué hay de toda la demás gente que también necesita servicios y asistencia?, ¿han quedado olvidados después de hacer sus peticiones, obligados a esperar la ayuda que se retrasa tanto que igual ya ni se necesita cuando llegue?, ¿qué pasa, que son feos y no venden bien, deprimen al público en vez de dar buena publicidad?

viernes, agosto 10, 2007

ventajas del viajar:
1) pasearse por un lugar nuevo, como jugando a qué haríamos si viviésemos allí, eligiendo el bar perfecto donde desayunar, la tienda donde comprar viandas, la ventana de esa casa desde la que mirar la ciudad.
2) gentes diferentes, acentos distintos, comida variada, todo nuevo: cada mañana se afronta el día con la esperanza de toparse con mundos y maravillas
3) volver a casa y mirarla con ojos amorosos: qué bueno es volver.

desventajas del viajar:
1) calor, cansancio, pies doloridos que se arrastran en busca de un refugio acogedor donde dejarse caer y no moverse en mucho, mucho tiempo
2) el desagrado de la repetición, una y otra vez, de los mismos tópicos (los fritos gustan, pero hartan)
3) la incomodidad, las señales de tráfico confusas que te hacen perderte, la falta de preparación para recibir a viajeros y turistas; los pueblos donde cierran la oficina de turismo los fines de semana, o la única entrada está en obras, o no hay donde comer y son las dos de la tarde.

sábado, julio 21, 2007

Unas notificaciones:

1) he dejado un desahogo en el otro lado

2) el día tres de agosto, y siguientes, estaré en Cádiz y alrededores. Y que los dioses me asistan, que ya sé que es temporada alta.
Por si no los conocen y para recordatorio de los que sí:

1) Librería Estudio en Escarlata, en la que, por desgracia, nunca he estado, pero me contaron que me encantaría. Disfrutar de un lugar por persona interpuesta crea muchas expectativas, la verdad

2) De Libro de Notas he pescado el enlace a una página sobre Sherlock Holmes. Se une a mi listado de páginas sherlockianas, que encabeza Eureka, dijo Sherlock, por orden de antigüedad (creo que fue la primera página que enlacé, allá por diciembre de 2002, y el caer en la cuenta de que ha pasado un largo rato, también revela que conservamos el gusto por el Gran Detective: por suerte hay cosas que no cambian)

jueves, julio 12, 2007

Calma chicha.

La tripulación de este barco parece sólo deseosa de tumbarse en una hamaca, beber cerveza y caer en estado catatónico cuanto antes. La pereza asfixia cualquier iniciativa (más bien es el calor).

Ante ésta situación, el balance es el que sigue:

1. leído El economista camuflado, de Tim Harford: parcialmente aceptable, dentro de la divulgación ligera, pero con puntos de vista, a veces, sectarios y partidistas (tampoco está mal que se moje defendiendo lo que cree, pero no que lo muestre como verdad absoluta)

2. leyendo El espejismo de Dios, de Richard Dawkins, de momento, entretenido, aunque algo obvio.

3. por leer Los años perdidos de Sherlock Holmes de Jamyang Norbu, que tiene una pinta apetecible y además es de un tamaño perfecto para llevarlo a la playa. Espero que me depare reminiscencias de Kipling, y aventuras con el Gran Detective.