martes, septiembre 08, 2009

Porque hace ya veintiún años que leí el libro que pone título a todo esto, en un verano que ahora mismo me recuerda a este verano. Porque aquél fue un verano en que leí también Moby Dick y Las inquietudes de Shanti Andía, vano intento de evocar el mar desde tierra adentro.
Porque no puedo resistir la curiosidad, porque al ver esa portada he murmurado 'piezas de a ocho' como quien formula un conjuro, porque se me ha despertado la codicia, por mil razones y ninguna razonable.
Long John Silver, espero que no me decepciones.

5 comentarios:

C. Martín dijo...

Espero ansiosa su veredicto y me alegro de verla navegar de nuevo, mucho, añado.
:-))

C. Martín dijo...

Espero ansiosa, pero no todo el tiempo no sea que me acabe consumiendo: que acabo de ver que hasta mayo nada, je.
(no son horas, no son horas, ni para estar interneteando ni para levantarse pronto hoy ya, sigh)

malatesta dijo...

A lo mejor lo que voy a decir es una burrada. Pero Long John Silver pertenece al patrimonio de la Humanidad. O como mínimo pertenece al patrimonio de mi infancia, que también es importante. Continuar la descripción de su vida cuando su autor quiso dejarla en el misterio me parece una falta de respeto.
Si Stevenson viviese lo mismo se cabreaba y sacaba una segunda parte (como hizo Cervantes con el Quijote). Pero una vez muerto y enterrado, ¿quién puede arrogarse el derecho?

Rapunzell dijo...

:)

J.Addams dijo...

Maese Malatesta, los personajes que, como dice, pertenecen al patrimonio de todos nosotros, son objeto de éso que en literatura se llama 'pastiche': el más clásico quizás sea el 'pastiche holmesiano', que abarca de lo bueno a lo infecto, y que sigo leyendo. En ésto, lo siento, no soy purista ¡en absoluto!
un saludo